Dudas, advertencias, llamados de atención sobre la propuesta oficialista de reforma en la educación. El proyecto impulsa la competencia entre escuelas, favorece lo privado y asigna un rol subsidiario al Estado. Habilita la enseñanza en el hogar y reduce la carga horaria de asistencia de los alumnos a clase.
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| Foto archivo escuelas |
Especialistas en temas educativos dieron la voz de alerta por el contenido del borrador del proyecto legislativo que estÔ trabajando el oficialismo para derogar la Ley de Educación Nacional vigente, la 26.206.
Como todas las propuestas que salen del riñón libertario, en el cuerpo normativo, se habla en nombre de la “libertad” como pretexto para impulsar prĆ”cticas que convierten la educación en un mercado mĆ”s. La privatización de la enseƱanza y el traspaso del poder y las responsabilidades del Estado a las familias parecen ser los dos ejes de la iniciativa. MĆ”s allĆ” de que los legisladores de La Libertad Avanza y compaƱĆa culminen por presentar este bosquejo o no, el marco de discusiones que el gobierno ensaya, luego de obtener un triunfo en las elecciones legislativas, anticipa un nuevo recorte de derechos para las mayorĆas. Y, una vez mĆ”s, pasa la motosierra sobre un Estado cada vez mĆ”s chiquito.
Titulado “Ley de libertad educativa”, el bosquejo propone que cada institución, ya sea pĆŗblica o privada, defina su propio plan de estudio, su calendario, sus modalidades pedagógicas y su contratación docente. TambiĆ©n introduce la posibilidad de educar desde el hogar (por los propios padres o alguien designado por ellos), la formación religiosa confesional en la educación pĆŗblica y la implementación de modelos hĆbridos que combinen presencialidad y virtualidad. Al mismo tiempo, reduce la carga horaria que deben cumplir los alumnos en los diferentes niveles, establecida por el Consejo Federal de Educación.
Asà es como, a tono con lo que el gobierno plantea en otras esferas, se trasladan las responsabilidades del Estado a los privados. Propuestas que invitarÔn a profundizar un desfinanciamiento ya consagrado, pues nada garantiza que, una vez derogada la Ley 26.206, se deba sostener como piso el compromiso del 6 por ciento de PBI para educación.
Filtros y rumores
La filtración del texto que resume la apuesta libertaria para el terreno educativo dejó al descubierto, precisamente, la magnitud del cambio que se cocina. El oficialismo no querĆa que se discutiese ni que estuviese en agenda antes de su llegada al Congreso, para evitar el debate pĆŗblico en torno a transformaciones que, anticipan, serĆ”n cuanto menos “sensibles” para la sociedad.
Sin embargo, el hermetismo duró poco. A mitad de semana, Carolina Losada, senadora e integrante del Consejo de Mayo, el espacio al que se le asignó la tarea de estudiar la modificación de la ley de educación vigente, lo explicitó: "Hay filtraciones que no hacen bien a lo que nosotros queremos hacer“. En un solo movimiento, desnudó la propia estrategia y confirmó que el borrador era un avance de reforma que debĆa tomarse en serio.
Lo que aĆŗn confunde mĆ”s las cosas es que, a priori, la circulación del bosquejo podrĆa haberse impulsado desde el propio terreno libertario. Un ala, en apariencia compuesta por funcionarios obedientes a referentes del empresariado nacional podrĆa haber sido la responsable de que el documento de 34 pĆ”ginas viera la luz. Especulaciones aparte, expertos y expertas del campo educativo se anticipan a la futura presentación del proyecto legislativo en el Congreso y brindan sus puntos de vista.
Guillermo Ruiz, investigador del Conicet y especialista en polĆtica educativa, resume: "Es un proyecto muy regresivo, contrario a la Constitución de Argentina, que no tiene asidero en nuestro marco normativo, y que responde bĆ”sicamente a una lógica de mĆ”s ajuste presupuestario". Roberto Abdala, director de la licenciatura en Educación de la Universidad Nacional de Quilmes, apunta: “Si bien no hay una declaración oficial que diga que este serĆ” el proyecto, sin embargo, solo leerlo alcanzó para provocar malestar y estupor, por algunas ideas que allĆ se incluyen y son preocupantes“.
El Estado chiquito, el mercado gigante
El oficialismo aplica el modelo de desregulación y libertad de mercado sin distinción a todos los espacios de la vida pĆŗblica. Entre otras propuestas, el borrador prevĆ© que las instituciones educativas compitan entre sĆ. Estimular la competencia harĆ” prevalecer a las instituciones con mĆ”s capital y, probablemente, harĆ” desaparecer a las de menor porte, mĆ”s allĆ” de la función que desempeƱen. En criollo, las que mĆ”s dinero tengan convocarĆ”n a los mejores docentes y tendrĆ”n a los mejores alumnos. La supervivencia del mĆ”s apto, potenciada a partir de la privatización y la destrucción de la educación pĆŗblica. Capitalismo puro y duro.
Sobre ello, Ruiz opina: "Las escuelas se convierten en mercancĆas. Adquieren alta autonomĆa institucional, por lo cual podrĆan tener sus planes de estudio propios y su calendario acadĆ©mico; en el caso de las pĆŗblicas podrĆan contratar directamente al personal docente. Los consejos de padres tendrĆ”n voz en la designación y remoción de los docentes y del personal directivo“. Y continĆŗa: ”El proyecto elimina los derechos de los docentes en todos los niveles. Al ser considerada la prestación del servicio educativo como esencial, se cercena el derecho de huelga, reconocido por nuestra Constitución y las leyes de estatutos docentes vigentes".
El menosprecio del Estado se observa en que en todo el borrador ni siquiera figura una vez la palabra “pĆŗblica”. Su rol rector, evidente en la Ley vigente, quedarĆa licuado a partir de la norma que el oficialismo cocina. “El proyecto no respeta la Constitución Nacional, que en el artĆculo 14 reconoce el derecho a la educación de toda la población y establece que el Estado tiene un rol principal e indelegable. El borrador, en cambio, habla de un rol subsidiario del Estado: solo se tiene que limitar a auxiliar a las familias y asegurar que la iniciativa privada funcione. Equipara a la educación pĆŗblica con la privada, con lo cual el Estado se limitarĆ” a transferir fondos pĆŗblicos al privado“.
Entre otros aspectos, el borrador tambiĆ©n introduce modificaciones en la carga horaria. Mientras que el proyecto establece 540 horas reloj anuales para la educación inicial y 720 para la educación primaria y secundaria, en el presente, el Consejo Federal contempla un piso mĆnimo de 570 horas para el nivel inicial, 760 para primaria y 900 para secundaria. Es decir, la nueva medida representa una regresión de 30 horas menos para jardĆn, 40 horas menos para primaria y 180 horas menos para secundaria.
¿Las familias enseƱan?
Si bien las familias constituyen el primer eslabón de socialización de los individuos, la escuela, al menos hasta ahora, parecĆa irremplazable. No obstante, el borrador legislativo tambiĆ©n se apresura en discutir lo indiscutible. Habilita la enseƱanza en el propio hogar, como si todos los padres estuvieran formados para enseƱar.
Abdala comparte su punto de vista tras la lectura del texto: "Hay una mirada que ubica en un rol preponderante a las familias. Por un lado, existe una connotación a un supuesto financiamiento de la elección educativa que la familia haga con respecto a sus hijos. Por otro lado, los consejos de familia que podrĆan intervenir en la gestión de las escuelas. Por Ćŗltimo, la iniciativa de la educación en el hogar. En el presente, no hay protocolo legal para homologar esto“. PodrĆa ser un maestro o los propios padres los que estarĆan al frente de la educación de sus hijos. Un gris que deberĆ” ser discutido en el recinto.
Sobre este punto, denominado en todo el mundo como Homeschooling, Ruiz aporta mĆ”s información. "Se trata de un paradigma que se observa, por ejemplo, en los grupos conservadores, religiosos y blancos de Estados Unidos. Por caso, los valores que pregona la Asociación de Defensa de la Educación Legal en el Hogar de aquel paĆs se han extendido a lo largo de dĆ©cadas, sobre todo con los gobiernos republicanos. Han logrado, por ejemplo, que en muchos estados los padres ni siquiera informen la educación que imparten a sus hijos", dice el especialista.
La de la escuela en casa es una iniciativa que tiene muchas vertientes y rĆ©plicas en las mĆ”s diversas geografĆas. Una de ellas se pregonó durante el mandato de Jair Bolsonaro en Brasil. Incluso, continĆŗa Ruiz, se postulaba el castigo corporal como parte del mĆ©todo de enseƱanza porque favorecĆa, segĆŗn sostenĆan, el disciplinamiento de los menores. En Argentina, se estima que hacen Homeschooling el 2 por ciento de los niƱos y adolescentes.
Mucha reforma, poca guita
Las aspiraciones refundacionales que la administración libertaria tiene con respecto a Argentina estĆ”n claras desde el primer minuto. No en vano el mandatario se autodenominó como “el topo que viene a destruir al Estado”. Debatir las polĆticas, como siempre, tambiĆ©n es debatir presupuestos: la Ćŗnica manera en que se transparentan los modelos de paĆs que los gobernantes tienen en mente.
Abdala comenta: “Los presupuestos educativos bajan aƱo a aƱo. En efecto, se impulsan formas de financiamiento que de ninguna manera robustecerĆ”n la educación pĆŗblica. Las carreras de educación de las universidades nacionales de Argentina manifestamos el deseo de que se cumpla plenamente la Ley de educación nacional vigente, en vez de pensar una nueva“.
DespuĆ©s sigue con su razonamiento: "Muchos opinan que la educación en el paĆs tiene un montón de deudas. Entonces, bienvenido la posibilidad del debate. El gobierno puede capitalizar polĆticamente el hecho de que el sistema educativo no arroja resultados positivos, ni para las familias, ni para los docentes, ni para las encuestas e investigaciones que se realizan sobre calidad educativa. Lo preocupante, claro estĆ”, serĆ” ver quĆ© marco de discusiones instalarĆ” definitivamente el oficialismo en el Congreso. Si es este borrador o algĆŗn otro“.
A su turno, Ruiz remata: “No hay nada que justifique un cambio, una reforma. No hay un anĆ”lisis de diagnóstico del sistema. EstĆ”n las pruebas Aprender, que son el resultado de evaluaciones estandarizadas sobre el aprendizaje de los estudiantes, pero eso no es un anĆ”lisis integral que contemple los recursos, al personal docente, el rĆ©gimen laboral vigente, el desarrollo de los contenidos en cada provincia, no hay nada de este tipo”.
Por Pablo Esteban del diario Pagina12





