En un contexto marcado por la indignación tras los femicidios de Noelia Romero, Dulce Candia y Agostina Vega, se llevaron a cabo marchas masivas en diversas ciudades, con la presencia de organizaciones feministas, sindicatos, movimientos sociales y agrupaciones defensoras de derechos humanos.
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| Foto: Emilia Radio Colectiva |
En el acto central, el colectivo Ni Una Menos presentó un documento con potentes consignas: “Contra el ajuste sobre nuestros cuerpos y nuestras vidas; vivas, libres y desendeudadas nos queremos. Basta de femicidios, lesbicidios, travesticidios y crímenes de odio. El Estado es responsable”.
El documento, elaborado por diversas organizaciones feministas miembro del movimiento Ni Una Menos, denunció la persistencia de la violencia patriarcal, la complicidad del Poder Judicial y el debilitamiento de políticas de género. De manera contundente, destacaron que entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se contabilizaron al menos 3,205 víctimas letales de violencia de género. Además, repudiaron las declaraciones oficiales que buscan deslegitimar la figura del femicidio.
Este año, la marcha giró en torno a la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, con el propósito de visibilizar no solo la violencia machista, sino también las desigualdades económicas que impactan a mujeres y diversidades.
Entre los principales reclamos estuvo la exigencia de justicia por Agostina Vega, la adolescente asesinada en Córdoba; Dulce María Beatriz Candia, cuyo cuerpo fue hallado sin vida en Misiones; y Noelia Carolina Romero, víctima de femicidio en Temperley. Estos casos, que conmocionaron al país en las últimas semanas, volvieron a encender el debate sobre la urgencia de enfrentar esta problemática.
La movilización central contó con la participación de referentes feministas, organizaciones sociales y familiares de víctimas. Aunque el acto comenzó oficialmente a las 18:30 en el Congreso, desde temprano se pudieron observar columnas y agrupaciones organizándose en los alrededores para sumarse a la multitudinaria jornada.
Desde el Gobierno se intentó minimizar el impacto de las movilizaciones, argumentando que "no son todos los hombres ni las políticas" oficialistas los responsables.





