Un informe privado elaborado sobre la base de datos del INDEC estima que hay 1,7 millones de pobres más que en el segundo semestre de 2025. Sería el primer aumento después de tres períodos consecutivos de mejora. El dato oficial todavía no fue publicado.
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La pobreza habría vuelto a crecer en la Argentina durante el primer semestre de 2026 y quebrado así tres períodos consecutivos de mejora. Según un informe de la consultora ExQuanti, elaborado a partir de datos del INDEC, 15,1 millones de personas se encontraban en situación de pobreza durante los primeros seis meses del año: 1,7 millones más que en el segundo semestre de 2025.
El dato oficial aún no fue difundido, pero distintas estimaciones privadas anticipan un deterioro marcado. La Universidad Torcuato Di Tella (UTDT) proyectó una tasa de pobreza del 31,3% para el semestre marzo-agosto de 2026, frente al 30,2% registrado en el mismo período del año anterior.
Un quiebre que empezó a fines de 2025
El sondeo de ExQuanti permite seguir el recorrido trimestre a trimestre. El número de personas en situación de pobreza tocó un piso de 12,8 millones en el tercer trimestre de 2025, trepó a 14 millones en el cuarto, subió a 14,4 millones entre enero y marzo de 2026 y habría alcanzado los 15,8 millones en el segundo trimestre. El promedio de esos dos últimos trimestres explica la cifra de 15,1 millones para el semestre.
El punto de inflexión, según el mismo informe, coincide con el amesetamiento de los ingresos. El ingreso medio real de los ocupados había logrado recuperarse después de la fuerte pérdida registrada a comienzos de 2024, pero desde el tercer trimestre de 2025 quedó prácticamente estancado.
La mecánica es conocida: cuando los ingresos de los hogares dejan de crecer al mismo ritmo que las canastas que determinan las líneas de pobreza e indigencia, aumenta la cantidad de personas que quedan por debajo de esos umbrales.
La UTDT encontró una dinámica similar. Para el semestre marzo-agosto estimó que la Canasta Básica Total aumentó 34,7% interanual, mientras que los ingresos totales familiares lo hicieron 25%. Casi diez puntos porcentuales de diferencia en contra de los hogares.
El empleo formal, bajo presión
Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) muestran que en junio había 12,757 millones de trabajadores registrados, un 0,9% menos que un año antes. Dentro de ese universo, el empleo asalariado registrado cayó 1,5% interanual, el equivalente a 147.900 puestos menos, mientras que el sector privado perdió 121.000 trabajadores.
Los datos del Banco Central apuntan en la misma dirección y agregan un matiz sobre la calidad del empleo creado: durante el primer trimestre de 2026, el crecimiento estuvo concentrado principalmente en trabajadores no asalariados y asalariados informales, mientras que el empleo asalariado formal privado se contrajo 4,1% interanual.
Todavía por debajo de 2017
Pese a la recuperación posterior a la caída de 2024, el ingreso medio real de los ocupados todavía se encontraba 13% por debajo del nivel del tercer trimestre de 2017 durante los primeros tres meses de 2026, según ExQuanti.
Entre los trabajadores de menores ingresos la brecha era aún mayor: el índice se ubicaba 18% por debajo de aquel nivel de referencia, una señal de que el deterioro acumulado golpeó con más fuerza en la base de la pirámide.
En el empleo privado registrado —el segmento mejor pago y más protegido del mercado laboral— el salario promedio alcanzó los $3.162.523 en junio, con una suba nominal interanual del 30,5%, de acuerdo con los datos oficiales del SIPA. Un incremento que, contrastado con el 34,7% de aumento de la Canasta Básica Total estimado por la UTDT, quedó por debajo del costo de vida.
La confirmación —o no— de este cambio de tendencia llegará cuando el INDEC publique su informe oficial de incidencia de la pobreza y la indigencia correspondiente al primer semestre del año.





