El 4° Encuentro de Mujeres de América Latina y El Caribe reafirma la unidad y la organización regional de las mujeres como herramientas centrales para defender la soberanía de los países latinoamericanos y los derechos sociales y de género.
Con la participación de más de 1.300 mujeres provenientes de 13 países de América Latina y el Caribe, concluyó en Buenos Aires el IV Encuentro de Mujeres de América Latina y el Caribe, cuya declaración final plantea la necesidad de profundizar la unidad entre las organizaciones de mujeres y los pueblos de la región para defender la soberanía nacional, los derechos sociales y las conquistas alcanzadas a través de décadas de lucha.
Durante el Encuentro, las participantes analizaron el escenario político internacional y regional, al que caracterizaron como un contexto de creciente ofensiva de los imperialismos y de los sectores de derecha. En ese marco, la declaración denuncia intervenciones políticas, económicas y militares de Estados Unidos en distintos países latinoamericanos, entre ellos Venezuela, Cuba, Bolivia, Brasil y México, además de advertir sobre la disputa por los recursos estratégicos de la región y el uso de nuevas tecnologías e inteligencia artificial como herramientas de control social.
El documento también expresa solidaridad con los pueblos de Venezuela y Cuba, rechaza el bloqueo económico contra la isla caribeña y condena las guerras y el genocidio contra el pueblo palestino. Asimismo, denuncia las políticas de racismo, xenofobia y criminalización de las personas migrantes impulsadas en distintos países.
En relación con la situación interna de América Latina, la declaración sostiene que la región atraviesa un retroceso en materia de derechos sociales y de género, reflejado en recortes a la salud, la educación y la seguridad social, así como en el desmantelamiento de políticas destinadas a prevenir la violencia contra las mujeres y garantizar los derechos sexuales y reproductivos.
Frente a este panorama, las participantes destacaron las movilizaciones sindicales, campesinas, indígenas, estudiantiles, feministas y populares como la principal expresión de resistencia y organización de los pueblos latinoamericanos frente a las políticas que consideran regresivas.
Como principal resolución, el IV Encuentro reafirmó la importancia de fortalecer la articulación regional entre organizaciones sociales y de mujeres para construir una agenda latinoamericana común centrada en la defensa de la soberanía, los derechos humanos, la justicia social y la integración de los pueblos.
Las conclusiones del Encuentro ratifican que la unidad y la organización de las mujeres constituyen herramientas fundamentales para enfrentar el retroceso de derechos y promover transformaciones sociales. Además, proponen ampliar los espacios de coordinación regional, fortalecer la solidaridad internacional y consolidar acciones conjuntas en defensa de la autodeterminación de los pueblos y de una América Latina más justa, soberana e integrada.
Puntos importantes
- El Encuentro reafirma la unidad y la organización regional de las mujeres como herramientas centrales para defender la soberanía de los países y los derechos sociales y de género.
- La declaración interpreta la situación política de América Latina desde una perspectiva crítica hacia el imperialismo y las derechas, a las que responsabiliza por el retroceso de derechos y las intervenciones en la región.
- Se destaca la solidaridad internacional con los pueblos de Venezuela, Cuba y Palestina, vinculando sus conflictos con una misma lógica de dominación.
- El documento considera que las luchas sociales, sindicales, campesinas, indígenas, estudiantiles y feministas representan la principal respuesta frente a las políticas que cuestiona.
- Como propuesta política, el Encuentro impulsa una mayor articulación entre organizaciones latinoamericanas, la construcción de una agenda regional común y el fortalecimiento de espacios de coordinación y acción colectiva para la defensa de la soberanía, los derechos y las transformaciones sociales.






